I CONVOCATORIA DE AYUDAS PARA PROYECTOS DE TRANSFERENCIA UNIVERSIDAD-EMPRESA DE LA FUNDACIÓN CAMPUS TECNOLÓGICO DE ALGECIRAS

En los últimos años, la investigación con microalgas ha adquirido una gran importancia debido a que representan un recurso biológico con numerosas aplicaciones en diferentes campos: aplicaciones con fines energéticos, principalmente para la obtención de biodiesel y otros biocombustibles, o con fines comerciales en ámbitos como el de la nutrición y salud, acuicultura, cosméticos o biofertilizantes. Además, las microalgas durante su crecimiento son capaces de reducir las emisiones de CO2 por biomitigación biológica e intervenir en el tratamiento de aguas residuales.

Esta última aplicación es el objetivo del proyecto Análisis y Estudio de viabilidad para el tratamiento de las aguas de proceso de la acería ACERINOX con tecnologías de microalgas, impulsado por la Fundación Campus Tecnológico de Algeciras, a través de su I Convocatoria de Ayudas a Proyectos de Transferencia Universidad-Empresa, y puesto en marcha por el Grupo de Investigación de Ficobiotecnología Ambiental, perteneciente al Departamento de Tecnologías del Medio Ambiente de la Universidad de Cádiz, que apuesta por aprovechar el proceso más importante de conversión energética de nuestro planeta, la fotosíntesis, y uno de los principales productores primarios, las microalgas, en el campo de la biotecnología aplicada a la depuración de aguas, la fotobiodepuración. Este grupo, formado por tres componentes, entre los que se encuentra el investigador responsable de la iniciativa, Jesús Barragán, pretende realizar los trabajos y ensayos previos que permitan evaluar la viabilidad para el tratamiento con distintos tipos de microalgas de las aguas residuales industriales de la empresa Acerinox,una de las empresas multinacionales más importantes del mundo en la fabricación de aceros inoxidables, cuya mayor factoría integral se encuentra situada en el Campo de Gibraltar, concretamente en el término municipal de Los Barrios. “Las aguas de proceso de Acerinox cuentan con altos contenidos en nutrientes que son desaprovechados, por lo que el uso de este tipo de tecnologías puede ser válido, a priori, para el tratamiento de las mismas y obtener una fuente de biomasa que puede ser aprovechada energéticamente”, nos cuenta Barragán, que asegura que hasta el momento la utilización de microalgas en el tratamiento de aguas residuales urbanas ha sido testado con éxito mientras que existen aún pocas experiencias con aguas residuales industriales.Según explica el investigador, el proceso de producción de aceros inoxidables tiene como consecuencia la generación de aguas con una serie de características que hacen que sea necesario su tratamiento antes del vertido al medio receptor, en este caso la Bahía de Algeciras.

Estas aguas tienen, entre otras particularidades, la presencia de niveles de nitrógeno relativamente alto, debido fundamentalmente a la utilización de grandes cantidades de agua y de ácido nítrico en los procesos de decapado y pulido de superficies metálicas. Los sistemas tradicionales de eliminación de nutrientes en aguas residuales, además de ser bastantes costosos y complejos, requieren de altos niveles de materia orgánica en el agua, mientras que los sistemas de cultivos con microalgas no requieren de la presencia de esas fuentes de carbono orgánico, tan sólo necesitan de la presencia de luz solar para llevar a cabo los procesos de fotosíntesis y de unos ratios adecuados de nitrógeno y fósforo, proponiendo así una alternativa mucho más amable con el medio ambiente.

El proyecto está compuesto por varias fases que incluyen la toma de muestras y una serie de ensayos en laboratorio y simulaciones reales. Si del resultado del estudio se obtuviera la viabilidad del proyecto y, como consecuencia de ello, las condiciones básicas para plantear una posible solución tecnológica, “esto implicaría la posibilidad de obtener la información necesaria para presentar una propuesta para el desarrollo de un pilotaje a mayor escala a una convocatoria pública de proyectos, siendo el potencial del mismo altísimo, tanto desde el punto de vista ambiental como económico”, asegura Barragán.

Y es que el uso de biotecnologías con microalgas para el tratamiento de estas aguas supone una alternativa factible que incrementaría la sostenibilidad del proceso por varios motivos: supondría un proceso más sencillo y con menor coste energético que los tratamientos tradicionales; podría absorber parte de las emisiones de CO2 de la industria reduciendo así el impacto y la huella de carbono debido a las emisiones de Gases de Efecto Invernadero; generaría la obtención de otros bioproductos con mayor valor añadido; y mejoraría las condiciones del vertido, con la posibilidad de obtención de un agua reutilizable.

Según concluye el investigador, “se trata de aportar un beneficio añadido desde el punto de vista ambiental al proceso, asociado a un ahorro de los costes de proceso, todo ello además desde un punto de vista de aplicación del concepto de economía circular debido al aprovechamiento de los recursos, tanto energéticos como de los materiales o subproductos del proceso de producción”.